Proyecto Barco
Este singular proyecto es una planta baja de 200 m² que destaca por sus impresionantes arquerías, que sostienen con majestuosidad el peso del edificio.
La iluminación, diseñada de suelo a techo, realza la forma de la construcción y resalta la textura de las paredes de ladrillo macizo, muy características del centro de Madrid.
El sótano se ha transformó en una zona de entretenimiento, reduciendo la superficie del garaje y la lavandería para crear un ambiente estilo discoteca con una barra de bar, perfecto para momentos de diversión. La buhardilla se convirtió en un gimnasio, proporcionando un espacio dedicado al ejercicio y al bienestar.
En lugar de optar por una arquitectura tradicional, se ha elegido una paleta de colores en tonos oscuros, donde el negro predomina, permitiendo que las paredes se conviertan en las auténticas protagonistas del espacio.
Se planteó un espacio subterráneo destinado al ocio, que incluye diversas zonas sociales, como una piscina y un área polivalente.